La denuncia parlamentaria socialista sobre el caciquismo en Moguer (1931)

Historia

En septiembre de 1931, entre el debate constitucional, se trató el asunto del caciquismo en Moguer, y que sacó a colación el diputado socialista Agustín Marcos.

 

Marcos Escudero fue escultor decorador, nacido en la provincia de Salamanca e iniciándose en el socialismo en Madrid, ya que en la capital ingresó en Sociedad de Escultores Decoradores de la UGT en 1904 y al año siguiente en la Agrupación Socialista Madrileña. Fue pensionado por el Estado para conocer el funcionamiento de las organizaciones obreras en Francia y Bélgica. En 1913 se trasladó a la zona minera de Rio Tinto donde desarrolló una intensísima labor sindical, que también realizó en la provincia de León. En 1931 sería elegido diputado por Huelva.

Pues bien, Marcos tomó la palabra para denunciar el caciquismo en la provincia de Huelva y que estaba ya generando problemas y que podían derivar en disturbios. En este sentido, aludió a que en un pueblo, manejado por caciques, se había disparado contra los obreros que pedían trabajo. En Villacasas se había apaleado unos obreros y no se había hecho nada al respecto. Para el diputado, a pesar de que se había cambiado de régimen, los obreros onubenses seguían estando dominados por los caciques. El parlamentario explicaba que en cada población existía un cacique amparado por el cacique máximo de la provincia, Manuel de Burgos Mazo que, como sabemos, fue el político onubense más destacado del reinado de Alfonso XIII desde el conservadurismo y que se le puede considerar como uno de los modelos más evidentes del caciquismo.

Al parecer, en Moguer se había constituido la organización obrera afecta a la UGT; pues bien, los servidores de Burgos Mazo montaron para contrarrestar la iniciativa el sindicato instructivo republicano obrero. Pues bien, los socialistas habían intentado visitar Moguer para hablar de socialismo con tranquilidad, pero había sido imposible, lo mismo que había ocurrido a comienzos del siglo. Explicaba que después de que se celebraran las elecciones donde se había derrotado a los caciques, Burgos Mazo se había empeñado en combatir al movimiento obrero, dando una conferencia cada miércoles a los campesinos donde se insultaba a la República y a los socialistas en Moguer. Para el día 31 de agosto el sindicato de la UGT había organizado un mitin de propaganda, y en vista de la convocatoria, Burgos Mazo cambió la fecha de sus conferencias para impartirla ese día una hora antes del mitin, además de movilizar a los guardias municipales y los guardas jurados. El mitin se celebró, pero cuando aún no había acabado Burgos Mazo personó en la entrada con la fuerza pública vociferando contra el socialismo y la República en un claro ejercicio de provocación. Agustín Marcos seguía contando que cuando regresaban para Huelva, al salir de la Plaza Mayor de Moguer para coger la carretera, la comitiva socialista recibió una lluvia de insultos y de piedras, además de encontrar obstaculizada la salida de la localidad. Gracias a la pericia del chófer pudieron salir. Y no hubo consecuencias porque, como afirmaba, las autoridades de Moguer estaban al servicio de Burgos Mazo. Por eso pedía que dejara de ser el amo de Moguer.

El presidente Besteiro prometió trasladar el ruego al ministro correspondiente. Hemos trabajado con el número del 12 de septiembre de 1931 de El Socialista.

Este sitio utiliza cookies. Al seguir navegando entiendo que aceptas mi política de cookies.
Más información Entendido