La Sociedad fabiana y Sidney Webb sobre el “socialismo municipal”

Historia

En 1892 la Sociedad Fabiana publicaba un manifiesto definiendo lo que debía ser el “socialismo municipal”, basado en un conjunto de reformas a realizar por los municipios. Después, Sidney Webb expuso lo que se podría considerar “el camino más corto para llegar a la democracia social”.

 

Cuando el consumo era obligatorio, la cooperación debería ser real, y debería ser necesariamente obligatoria y transformarse en socialismo municipal, como ocurriría con el servicio de las aguas.

Allí donde el bienestar del público reclamase que un servicio estuviera dirigido sin preocuparse por el costo de producción, dicho servicio no podía estar bien administrado más que mediante el socialismo municipal. Ese sería el caso de las escuelas, de la educación.

Cuando el interés público “está servicio por un consumo amplio”, aunque solamente estuviera limitado a una sola clase, el socialismo municipal era la mejor forma de consumo. Estaríamos hablando de los hospitales, de la sanidad.

Cuando el interés público estaría, en cambio, en relación con un consumo reducido a lo mínimo, solamente podía imponerlo el socialismo municipal. Ahí estaría la reglamentación del comercio del alcohol.

Cuando el interés público exigía que un servicio y sus comodidades inherentes estuvieran bajo una administración única, el socialismo municipal era más útil que la gestión de una empresa privada. Ahí estaría, por ejemplo, el mantenimiento de las carreteras, esto es, las infraestructuras.

Cuando un servicio y sus comodidades inherentes implicaban el ejercicio de poderes excepcionales contra individuos y la propiedad privada, la mejor solución era el socialismo municipal. Serían los casos de captación de agua potable o la apertura de líneas de transporte porque afectaban a propiedades privadas.

Cuando la introducción del procedimiento podía producir artículos o ejecutar trabajos sin intervención de un intermediario, el socialismo municipal ofrecería una ventaja económica segura. Estaríamos hablando de los servicios de limpieza e higiene.

Sidney Webb con estas afirmaciones estaba reclamando, en opinión de Aimé Floreal, que publicó un largo artículo sobre socialismo en los municipios en el número del 7 de febrero de 1925 en El Socialista, el derecho de poner a ciertas empresas por debajo de un nivel de “concurrencias interesadas” y decidir por otras consideraciones que las de la pura ley de la oferta y la demanda. Como estamos comprobando, el fabianismo, siempre preocupado por la dirección racional y científica de la economía, consideraba que ese objetivo solamente se podía conseguir con la gestión pública municipal, lo que en aquellas épocas se denominaba municipalización de los servicios frente a la gestión privada de los mismos.