El español ya no será defendido en Madrid
Leemos con pavor en la prensa que la Oficina del Español, organismo creado para que viviera en él, y poco más, y no mucho tiempo, aunque con alta remuneración, Toni Cantó, se ha perdido en el organigrama de la Comunidad de Madrid.
Es una noticia sumamente triste, habida cuenta de que el español es un idioma en franco retroceso en la Comunidad de Madrid, a pesar de que la presidenta dijo que Madrid era la capital del español en Europa, una distinción que no sabemos en qué se basa, ya que, los ciudadanos de Valladolid podrían enfadarse, o los de Burgos, y hasta los de Albacete, por poner algunos ejemplos. Al parecer, los idiomas tienen, según la presidenta, capital. Y eso hasta nos podría traer problemas, porque ¿en función de que criterios una ciudad puede ser capital de un idioma, como si fuera un estado? Porque si usamos el criterio de población México D.F. gana a Madrid por goleada, ¿o es que el español de México es menos español o “raro”?; ay, menos mal, que dijo de Europa por lo que podemos descartar México.
¿Y qué vamos a hacer? Con Toni Cantó al frente de un “chiringuito” estábamos seguros porque siempre fue un ejemplo en el uso y empleo de la lengua de Cervantes (uno también tiene derecho a ponerse cursi) tanto en su labor en los escenarios y en los medios audiovisuales como en sus mítines e intervenciones parlamentarias, llenas de empatía, buen humor, elegancia, en fin, un crisol de todas las virtudes de un buen orador, de un moderno Castelar.
Debemos exigir a la presidenta, gran defensora de la patria con nuestro dinero, que ponga a otro adalid de España al frente de esta oficina o mañana no se qué hablaremos en la Gran Vía madrileña o en la Plaza Cervantes de Alcalá de Henares o frente al Monasterio de San Lorenzo de El Escorial. Madrid necesita una Oficina porque ya veo como el catalán, aún más que el euskera se colará en nuestros bares, en esos donde solamente se respira una libertad que se niega a los que no viven en el crisol de las Españas. Sí, presidenta, la patria está en peligro y no sólo por la amnistía sino por el idioma. Haga algo, por favor, no faltan personajes en la derecha y en la extrema derecha, es decir, los verdaderos españoles, para que frenen esta ola de catalán, que por Moncloa se está desparramando como un virus o una peste, y muy pronto llegará, vía calle de la Princesa, a la Plaza de España, y eso, no, por favor, por España, no.
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