Calor y pobreza en España
En medio de las urgencias que parecen crear el acuerdo para que haya gobierno en Cataluña está pasando de puntillas una de esas cuestiones que parece que se tratan como relleno final en los informativos y en los medios de comunicación, y que no es otra que la relación entre el calor y el nivel de renta en España. Además, en esta relación parece que lo único que importa es que, efectivamente, está haciendo mucho calor en verano con periódicas olas, cada vez más duras, y cada vez más recurrentes. La otra parte, de nuevo, como de pasada.
Pero, al final, volvemos a lo de siempre. Las cuestiones sobre el nivel de renta y la desigualdad son claves en nuestras vidas. Es evidente que tenemos que luchar contra el cambio climático y, además, contra los negacionistas, dos tareas titánicas, pero sin olvidar la tercera y que tiene que ver con el hecho de que en este país los que menos tienen más sufren el calor y sus consecuencias en la salud. Esta debe ser una preocupación de las Administraciones también. ¿Y por qué? Porque viven en viviendas de peor calidad, porque no pueden acceder a sistemas de climatización, porque sus barrios tienen menos árboles y zonas verdes, y porque no pueden marcharse a una segunda vivienda al lado del mar o en la montaña, o viajar a sitios con menos calor. Y esto afecta a millones de españoles y españolas, no a minorías. Insistimos, también la desigualdad social tiene su relación con el calor, y no es un tema baladí, ni secundario, por mucho que se nos marquen las prioridades en otras materias por otros intereses.
El calor es infinitamente más duro si usted no tiene dinero.