Esa austeridad que nos acecha: un deseo de las derechas

Política

Vivimos en un momento en que el modelo social español está en serio peligro. Y lo está desde fuera y desde dentro.

 

Desde fuera se nos exige el famoso 5% para el gasto militar, impuesto desde Estados Unidos y acatado sin críticas ni cuestionamientos por los aliados (¡Qué tiempos aquellos en los que franceses y alemanes se resistían a las directrices norteamericanas!). Gastar ese tanto por ciento supone el recorte automático de las políticas sociales impulsadas desde que contamos con una Administración de izquierdas, después del austericidio de los Gobiernos de Rajoy. Pero, además, estamos viendo lo que se avecina para los norteamericanos con dificultades para terminar el mes, y que no son pocos, ni mucho menos (¿alguien sigue creyendo en eso del sueño americano?). La reforma fiscal llevará a la tumba a muchos norteamericanos, a los de toda la vida, como a los de ayer mismo porque no podrán pagarse tratamientos médicos para enfermedades graves. ¿Eso es una gran potencia? Pero, además, lo ahorrado en las personas se gastará en armas, y no se enjugará el déficit público. ¿Saben ustedes que, seguramente, Estados Unidos es el país más endeudado de la Tierra? (¿todavía hay quien piensa que las derechas administran mejor las cuentas públicas?).

Y desde dentro, las derechas españolas, la clásica y la extremista ya nos anuncian que hay que gastar menos en lo social (¿alguien sigue pensando que las derechas engañan?). Ya hemos visto cómo se manejan los presupuestos en las Comunidades Autónomas gobernadas por la derecha y también en muchos Consistorios.

En las futuras elecciones nos jugamos mucho: el modelo social, pero, al parecer, lo importante es la amnistía, las banderitas en las pulseras y la amnesia ante la permanente corrupción de nuestra derecha clásica (¿alguien todavía no sabe que siguen celebrándose juicios y entrando en la cárcel antiguos altos responsables?). Como todo en esta vida, es una cuestión de prioridades.

En todo caso, al final quienes sufren importan poco: personas mayores, inmigrantes, mujeres, gays, lesbianas, transexuales, ciudadanos y ciudadanas con pocos recursos, etc. Total, una gran mayoría, pero sin importancia, porque lo importante, no lo duden, ni un instante, es honrar por tierra, mar y aire a España, España, y España, y hasta durmiendo.