¿Qué es la política y para qué sirve?: rescatando a Pablo Cervera

Política

Pablo Cervera no es un personaje conocido del público actual, ni tan siquiera de los que son socialistas, pero jugó su papel en el pasado. Nació en Madrid en 1887 y fue repartidor de periódicos y miembro de la Asociación General del Arte de Imprimir, ingresando en la Agrupación Socialista Madrileña en el año 1906. Llegó a ser vocal del Comité Nacional del PSOE entre 1912 y 1916, y hasta secretario del Comité de Juventudes Socialistas de España en 1912. Tuvo problemas con su Sociedad obrera, de la que fue expulsado por no secundar una huelga, y se dio de baja en el Partido en 1922. Reingresaría en la UGT en tiempos de la República y fue secretario del Consejo Obrero de Informaciones de Madrid en la guerra.

 

Nos interesa una reflexión que realizó en las páginas de Acción Socialista (abril de 1914) sobre la política. Como bien saben los lectores soy muy aficionado a los materiales históricos para plantear sugerencias en nuestro presente.

Para Cervera la política era el conjunto de leyes y costumbres que regularían las relaciones de la vida social, algo que se manifestaba desde de los tiempos primitivos. Las manifestaciones de la vida política habrían evolucionado ofreciendo gran diversidad de formas de gobierno. Pero lo que nos interesa resaltar de esta parte de su escrito era el hecho de que como la política encarnaba la regulación de los deberes y los derechos de cada uno, cualquier acto que realizasen los ciudadanos era una manifestación de su actuación en la vida política del país, es decir, que todo sería política. Así pues, la asociación de un grupo de ciudadanos para intervenir en la promulgación de leyes y en la regulación de costumbres de la vida social era un acto político. Las asociaciones creadas por los trabajadores para mejorar las condiciones de vida de sus miembros realizaban actos políticos porque trabajaban para transformar la ley, el derecho y las relaciones sociales. Es más, Cervera consideraba que hasta la neutralidad o indiferencia con respecto a la vida y la obra de los partidos políticos se podría considerar un acto en sí político, aunque, como buen socialista, pensaba que eso producía resultados negativos porque dejaba el campo de la lucha en manos de los adversarios.

Así pues, estaríamos ante un nuevo ejercicio de reivindicación de la política, muy propio de los socialistas.

Pero Cervera no se quedaba ahí, sino que trataba de qué modo los trabajadores debían desarrollar la acción política y hacia qué fin encaminarla. Como los obreros eran amantes de la igualdad, la justicia y la fraternidad entre todos los seres humanos, la acción política debía ir encaminada a combatir y anular los obstáculos, inconvenientes y los conceptos del derecho que se opusiesen a estos ideales. Había que emplear todas las armas del derecho para combatir a los enemigos de los mismos.

Así pues, para eso serviría la política, y añadiríamos nosotros, desde una perspectiva de izquierdas.

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