Recordando con Pablo Iglesias la Revolución portuguesa de 1910 en clave española

Historia

Al calor de los profundos cambios acontecidos a primeros de octubre de 1910 cuando se proclamó la República portuguesa, Pablo Iglesias reflexionó sobre lo ocurrido en su habitual artículo de análisis con el que se abría la revista Vida Socialista (nº 42), y que recordamos al calor de un nuevo 25 de abril, que abrió otro profundo cambio en el país vecino, sesenta y cuatro años después. Y el análisis de Iglesias fue hecho en clave española, como una lección para los republicanos españoles, basada en la suprema necesidad de la unión de las fuerzas y de los esfuerzos de la izquierda, algo que también trasciende la coyuntura de aquel momento.

 

Pablo Iglesias comenzaba con un párrafo contundente:

“Ha desaparecido de Portugal el régimen monárquico y proclamándose en su lugar la República. El cambio lo ha realizado un potente movimiento revolucionario. La Monarquía no volvería a Portugal, sentenciaba el líder socialista español, por mucho que el rey destronado hubiera proclamado desde Gibraltar que no abdicaba ni renunciaba a la Corona, y que no podía tenerse por seguro que la Monarquía no volvería a regir en Portugal. Pero los que lo habían derrocado habían puesto de relieve las condiciones para que arraigase el nuevo régimen.

Para Pablo Iglesias, a pesar del desprestigio de la Monarquía portuguesa, ésta no habría caído sin la organización y propaganda efectuada por los republicanos portugueses. En ese momento estaba presente la Conjunción Republicano-Socialista en España y los hechos de Portugal le servían al líder socialista para avisar a los republicanos españoles que harían bien en inspirarse en la forma de actuar de sus correligionarios del país vecino, en buscar la unidad, proceder con una constante acción y en afrontar una actitud rígida hacia los elementos monárquicos. Algunas veces parece que estamos leyendo reflexiones del presente en relación con la izquierda, pero no, estamos en otoño de 1910.

Seguiremos con el magisterio de Pablo Iglesias en esta cuestión.