Magalhaes Lima sobre el movimiento obrero portugués hacia 1898

Historia

Sebastiao de Magalhaes Lima (1850-1928) fue un fundamental periodista, escritor y político portugués, defensor del republicanismo y del socialismo utópico, además de fundador del periódico O Século. Fue también un destacado masón, ya que llegó a ser Gran Maestre del Gran Oriente Lusitano.

 

Nosotros queremos rescatar una entrevista que se le hizo en Francia por L’Etoile Socialiste, sobre el movimiento socialista portugués, y que se tradujo al castellano en Las Dominicales del Libre Pensamiento, en su número del 25 de agosto de 1898. Creemos que es un documento interesante que nos enriquece en el conocimiento del movimiento obrero luso a finales del siglo XIX y de la mano de un intenso intelectual. Para el intelectual portugués el proletariado de su país estaba enteramente organizado en “asociaciones de clase”, siendo la mayoría de carácter republicano, aunque también las había marxistas. Algunas estaban federadas a la Federación de las Asociaciones de clases, fundada por el partido obrero, y que sería muy poderosa. Gracias a la cotización de cada asociación, entre las que habría muchos grupos femeninos, pronto iba a contar con una caja de resistencia para que los trabajadores pudieran sostener sus luchas con la patronal porque hasta el momento muchas huelgas habrían fracasado por falta de fondos para poder resistir.

Por otra parte, el partido obrero, inspirándose en el modelo del partido obrero belga, estaba realizando distintos esfuerzos para crear cooperativas de consumo y de producción. Ya se habían puesto en marcha muchas, y algunas disfrutaban de una situación floreciente, creando problemas a los monopolios del capital. La cooperativa de Tram, especialmente, iba a vencer muy pronto a la Compañía capitalista titulada “La Lusitana”. Importante también era la organización de los manipuladores de tabaco, y que contaba con un periódico propio, La Voz del Obrero.

A pesar de los acosos policiales y de las autoridades, la organización obrera resistía y se estaba desarrollando.  Existiría un espíritu revolucionario más allá de Lisboa y Oporto, en distintas localidades. La fiesta del primero de mayo era un éxito y hasta la prensa conservadora lo había tenido que reconocer. Al parecer, en la última fiesta se habían conseguido reunir hasta cincuenta mil manifestantes. --Como buen librepensador nuestro protagonista achacaba este éxito al hecho de que en Portugal no había que combatir ni “al falso patriotismo, ni al clericalismo”. Lisboa era una de las capitales del librepensamiento en el mundo, y la prensa republicana siempre había dado mucha publicidad al movimiento obrero.

El autor también afirmaba que había muchos intelectuales por la causa socialista en Portugal, y también entre los estudiantes universitarios. Para Magalhaes Lima el partido socialista era el partido de oposición más formidable y no iba a contraer alianzas ni con la burguesía liberal. Conseguiría sus objetivos a través de la revolución.