John Hodge, primer ministro del Ministerio de Trabajo británico

Historia

John Hodge (1855-1937) fue un protagonista indiscutible del sindicalismo británico, y tiene el honor de haber sido el primer ministro del Ministerio de Trabajo británico, en plena Gran Guerra, para ser también ministro de Pensiones, en este caso, el segundo.

 

Hodge se destacó por su compromiso sindical en el ramo metalúrgico. Siempre fue un hábil negociador que consiguió muchas mejoras salariales y laborales para los trabajadores en la BSSA, es decir, la British Steel Smelters' Association, empleando esta estrategia y obviando, en muchas ocasiones, las declaraciones de huelgas. Entre 1897 y 1901 fue concejal en Manchester. Le costó entrar en los Comunes, pero, por fin, en 1906 salió elegido en las filas del Partido Laborista. Al estallar la Gran Guerra, Hodge adoptó una postura extremadamente patriótica dentro del Partido y criticó al sector pacifista del mismo. Se comprometió mucho en el esfuerzo bélico. En este sentido, crearía la Liga de Trabajadores Británicos, de tendencia “laborista patriótica”. Esta organización funcionó entre 1916 y 1927. Seguramente este compromiso le llevó a ser elegido como ministro de Trabajo en diciembre de 1916, responsabilidad que mantuvo hasta agosto de 1917. Exigió que las huelgas que se declarasen en tiempo de guerra fueran consideradas como actos de traición. Consiguió que regresaran al trabajo los caldereros en huelga amenazándoles con aplicarles la ley. Entre agosto de 1917 y enero de 1919 fue ministro de Pensiones en un Gobierno de coalición de George Lloyd. Al terminar la contienda siguió siendo diputado hasta 1923.

En El Socialista se hicieron eco del nombramiento de Hodge para el cargo de ministro de Trabajo, explicando que según The Daily Chronicle había recibido muchas felicitaciones de los trabajadores. En la columna del periódico español se explicaba, además, las funciones del nuevo departamento ministerial. Se encargaría de los problemas de las Bolsas de Trabajo, de las Cajas de Paro forzoso, y de los temas salariales. Más tarde sus atribuciones se extenderían a todas las cuestiones relativas a las leyes que regulaban el trabajo en las minas, fábricas y talleres, que hasta el momento estaban fiscalizadas por el Ministerio del Interior. De momento, el Ministerio se encargaría de la movilización para asegurar el funcionamiento de las industrias vitales. Después de la guerra, los socialistas españoles afirmaban que se convertiría en uno de los principales departamentos gubernamentales, especialmente porque tendría que organizar la desmovilización.

Hemos trabajado con el número del 13 de enero de 1917 de El Socialista.

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