La miel
La miel es el alimento espiritual de santos y sabios. La miel se vincula con el conocimiento místico y religioso, el bien espiritual y el renacimiento que sigue al momento de la iniciación.
En este sentido, los iniciados en los Misterios de Eleusis recibían miel en sus grados superiores porque es el signo de su vida nueva. El Pseudo Dioniso Areopagita, teólogo y místico bizantino entre los siglos V y VI, decía que las enseñanzas de Dios eran comparables a la miel por su propiedad de purificar y conservar, consustancial a este alimento. En consecuencia, la miel se vincula a la iniciación masónica, a la transformación que se produce en ese momento. La miel es fruto de la transmutación del polvo del polen y los néctares, algo parejo a lo que le ocurre al iniciado en el que se integran los distintos componentes de su persona, para convertirse en un hermano.
Artículos relacionados
- Las misiones específicas de la masonería española a fines del XIX
- Las diferencias de apreciación del arte entre la masonería y el catolicismo para un integrista
- La polémica por las relaciones entre la masonería española y portuguesa en el XIX
- Sobre el secreto masónico desde la masonería albaceteña del XIX
- La masonería y la conciliación entre jerarquía e igualdad