Los problemas del marxismo a fines de los años veinte según Otto Bauer
En estos tiempos en los que se está revalorizando el marxismo como un método que ayuda a entender muchos de los problemas que hoy padecemos, nos parece harto interesante viajar unos cien años hacia el pasado a través de Otto Bauer y su análisis de los problemas del marxismo en ese momento porque realizó un ejercicio de adaptación que puede parecer sugerente por algunas de sus afirmaciones, y por el hecho de que hoy en día con esas y otras adaptaciones el marxismo sigue sirviendo para entender, como decíamos al principio, lo que nos pasa.
Otto Bauer participó en la primera sesión celebrada en el Centro de Estudios Marxistas, que se había creado en Viena con una conferencia titulada, “Los problemas del marxismo en el presente”.
La primera idea que nos parece muy interesante tenía que ver con el materialismo histórico. Para el líder socialista austriaco la aplicación del concepto materialista de la historia no debía restringirse, sino que debía ser aplicado como método explicativo de los hechos históricos. Estaba pensando, como expresó, en la necesidad de explicar según la interpretación marxista las agitaciones y movimientos que ese estaban produciendo en ese momento en el Lejano Oriente y en África del Norte. A nuestro entender, el materialismo histórico sigue siendo válido hoy en día para explicar conflictos y situaciones en cualquier lugar del mundo.
En relación con la economía se paró en la situación de América y Rusia. Considerando las condiciones en que vivían los obreros norteamericanos, Bauer pensaba que no podía ser la miseria el supuesto para un movimiento socialista. La idea de liberación del pode sin límite de unos cuantos potentados que dominaban el país más rico del mundo era, en su opinión, lo que podía determinar allí un movimiento socialista. Con adaptaciones a nuestro tiempo, ¿no parece estimulante el análisis de Bauer?
En relación con Rusia el problema estribaba en la coordinación, dentro de una sociedad de carácter socialista, del sinnúmero de economías individuales de campesinos que allí dominaban. En realidad, de este análisis no podemos sacar sugerencia alguna porque se refiere al sistema comunista del momento.
Para Bauer en el asunto del Estado la discusión ya no podía consistir como en el pasado en negar o afirmar su existencia, sino en si los Gobiernos eran o no órganos a merced de las clases dominantes. Bauer explicó en la conferencia la evolución y el concepto de dominio. Desde siempre había habido dominadores y dominados.
Antes se empleaban las armas como medio para la dominación, pero en un país democrático el dominio se ejercía por otros medios, por la “influencia espiritual”, que interpretamos a través de la propaganda, algo que, en realidad, seguimos padeciendo con métodos digitales y más modernos y que se relacionaría con el problema actual de la falta de conciencia de clase de la población occidental, y en estrecha conexión con el auge del populismo de extrema derecha. Además, Bauer consideró un tema de gran interés el estudiar a través de quien ejercía el poder la clase que dominaba. Ese era un asunto primordial y hasta prioritario para el análisis marxista y lo sigue siendo más que nunca.
Hemos consultado el número del 4 de diciembre de 1927 de El Socialista.