Cuando se discutió en la SFIO sobre la masonería (1912)
En algunos partidos socialistas, destacando en este sentido el italiano, se discutió sobre si los miembros de los mismos podían ser también masones. En el caso de la SFIO francesa esta discusión tuvo lugar en el Congreso de Lyon que se celebró en 1912.
Al parecer, se dedicaron tres sesiones a discutir sobre si los socialistas podían pertenecer al mismo tiempo que al Partido a la masonería. Hubo discursos con distintas posturas, y según la crónica que le dedicó al Congreso el periódico El Socialista, la cuestión adquirió un calibre, “unos vuelos” que, en su opinión la cuestión no lo merecía. Unos oradores explicaron que un socialista no podía figurar en una asociación al lado de los “explotadores sin conciencia”, al lado de militares, y de políticos a los que se combatía diariamente. Este argumento se basaba en la idea de que la fraternidad masónica era imposible, y solamente podía darse la de clase. Un socialista no podía trabajar en el seno de una organización con burgueses, empresarios o miembros de clases o grupos a los que se combatía.
Pero también hubo socialistas que en el Congreso afirmaron que la masonería solamente tenía fines puramente filosóficos y culturales, sin pretensiones políticas, es decir, esta sería la postura favorable sobre la compatibilidad en relación con la doble pertenencia. Un tercer grupo defendía que un socialista no podía derrochar sus energías en empresas ajenas a su ideal porque en el seno del Partido Socialista se podía desarrollar la cultura y la filosofía, por lo que había que exigir a los compañeros socialistas masones que abandonasen las logias.
Por fin, un tercer grupo incidió en los beneficios que el socialismo recibía por la intervención de sus partidarios, es decir, de los socialistas, en la masonería, esto es, otra postura tolerante con la doble pertenencia. Después de lo que, como hemos señalado, fue una prolija discusión, se presentaron tres mociones. Al final, la votación dejó claro que había que dejar las cosas como estaban, es decir, que se podía ser socialista y masón a la vez, aunque recordando que un buen socialista debía a su Partido el mayor esfuerzo personal. Sin lugar a dudas, debió pesar, a nuestro entender que muy destacados socialistas franceses eran también masones.
Hemos trabajado con el número del 8 de marzo de 1912 de El Socialista.