Eugenio Noel (1885-1936) fue un novelista, ensayista y publicista, que se hizo famoso por su intensa crítica a la tauromaquia y el conocido como “flamenquismo”. Tras dejar la religión comenzó una vida de periodista bohemio, acercándose al republicanismo y al socialismo. Estuvo en la tertulia del Nuevo Café de Levante, y en 1909 se alistó voluntario para Melilla en la Guerra de Marruecos. Allí escribió unos artículos para el periódico republicano España Nueva de Rodrigo Soriano, que luego recogió en un libro. Sus ácidas críticas le llevaron a la cárcel. Al salir de la misma conoció a su gran amor, la cubana Amada. En 1913 emprendió una campaña, casi una cruzada, contra lo flamenco por toda España, escribiendo una serie de crónicas. Esta campaña y su lucha contra los toros le traerían algunos problemas. Murió muy pobre en la cama de un hospital barcelonés. Después de que su cadáver se perdiera en el tren en Zaragoza, pudo ser enterrado en el Cementerio Civil de Madrid. Escribió muchas novelas.