Triángulo
«Grupos masónicos formados en poblaciones de escaso vecindario.
Ortodoxamente hablando -dicen los hermanos I. y G. Ruiz- un Triángulo no es otra cosa que un Taller en creación e instancia”. Y más adelante añaden, precisando la importancia de estos organismos: “El Triángulo es un medio, el más poderoso, de propagar la Orden. Por esto, que a todos nos interesa grandemente, debemos los masones esforzarnos en cubrir de Triángulos el país que habitamos. En poblaciones de escasísimo vecindario, ale jadas de los grandes centros de actividad, más que por la distancia, por las dificultades de comunicación; en pueblos donde apenas haya logrado penetrar la civilización moderna, un Triángulo masónico, aun compuesto de solos tres masones, es como un foco de radiante luz: a los comienzos ilumina un punto, para después inundar rápidamente de claridad todo el contorno”. “Un masón, con poderes de su Logia, hace otro masón; tres, un Triángulo; un Triángulo, una Logia, y una Logia hace, tarde o temprano, de un pueblo atrasado un pueblo culto; de un vecindario esclavizado, un vecindario libre; y de ella nacen nuevos Triángulos, que a su vez forman otras Logias. El Triángulo nace por la propaganda de la Logia; crece hasta convertirse en Logia, y a su vez, mientras ejecuta como tal trabajos de distinto orden, dedícase principalmente a crear otros Triángulos. Todo es, pues, propaganda en el Triángulo: personal en su comienzo, colectiva después. Ni pue de hacer otra cosa el Triángulo. Fuera de la propaganda, apenas logrará hacer nada de gran provecho; ni ha menester comenzar otros trabajos, ni nadie le pide que los haga. Su misión, única, exclusiva, es hacer masones y educarlos. Su fin, llegar a ser Logia”».
Manual del Francmasón: Orígen, historia, doctrina y rituales de la Francmasonería, con la explicación de sus símbolos, alegorías y misterios.
Timoleón Bégue, John Trutch, Barcelona.