Las prioridades “ficticias” de las derechas

Política

En estos tiempos las derechas españolas, especialmente, a través de sus medios y redes afines, nos van imponiendo sus prioridades para que estén en la opinión pública constantemente y con un afán electoral evidente. Buscan influir en la ciudadanía con problemas supuestamente gravísimos que provocaría o no solucionaría el gobierno, insistiendo en la necesidad de un recambio inmediato en el poder. Mejor para ayer mismo.

 

La última de estas prioridades es la supuesta destrucción de la Navidad y su espíritu, pero la lista es larga. Pero la cuestión estrella de nuestras derechas es la supuesta destrucción de España. Es un tema viejo y recurrente que existe desde que los más viejos del lugar tienen memoria, y aún nos iríamos más lejos, hasta el siglo XIX si cabe. El patriotismo de las banderas y las muñecas se agita de forma periódica y machaconamente. Eso sí, nunca llega a pasar nada porque, además, si es necesario llegar a acuerdos con la derecha nacionalista catalana se llega y punto porque esa derecha no quiere a España nada de nada, pero sí al dinero, como la española, y eso une mucho por detrás de las banderas. La historia contemporánea española está llena de este ejercicio constante de desamor y amor, pero, da igual, lo que importa es la machacona milonga sobre la destrucción porque, además, si se produjera dicha destrucción de España no sabemos lo que nos podría ocurrir, nuestro fin como seres humanos, seguramente. Esta cuestión es un enorme ejercicio de política-ficción que si no fuera por la tensión que genera no deja de ser fascinante para el estudio.

Los inmigrantes es el segundo tema estrella. Nos invaden, especialmente por mar cual modernos “bárbaros” al asalto de nuestro particular Imperio Romano. Pero la realidad siempre es más diversa, llena de facetas y “caras b”. Nuestras derechas esconden la enorme aportación en todos los campos de los inmigrantes, de la urgente necesidad que tenemos de ellos para seguir progresando. Eso no cuenta. Además, el drama humano de los inmigrantes les importa bien poco, y si son africanos y/o musulmanes menos.

Los okupas son un problema gravísimo también, ocultando que en este país el derecho a la vivienda lleva ya un tiempo largo sin ser garantizado con alquileres disparados y precios desorbitantes, y con la idea de que la vivienda es una inversión y no un espacio para poder vivir dignamente.

La izquierda tiene muy perdida la batalla de la información además de que la derecha domina los medios, aunque la misma derecha nos dice que el Gobierno lo controla todo y que no hay democracia, obviando que lo dicen con plena libertad de expresión y saliendo a la calle para rezar por España como si estuviéramos en la época del nacionalcatolicismo, o hasta reivindicando el franquismo, es decir, el momento de máxima censura de nuestra Historia contemporánea. Da igual. No tienen rubor. Habrá que seguir dando la “batalla cultural” e insistiendo en que hay otras prioridades que interesan, a nuestro entender, realmente.

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