Los librepensadores españoles ante la muerte de Paule Mink (1901)
Paule Mink (1839-1901) fue una mujer de intenso compromiso feminista y socialista, de origen social elevado polaco, pero cuyos progenitores le enseñaron la importancia del socialismo utópico, desarrollando desde muy joven una clara conciencia librepensadora y feminista. Escribió en la prensa, participó en la Primera Internacional, y sobre todo, en la Comuna de París. También se vinculó al mutualismo según las ideas de Proudhon. Posteriormente, participaría del complejo desarrollo del socialismo francés, además de seguir con su lucha feminista en la prensa y fundando organizaciones.
En la hora de su muerte los librepensadores españoles le dedicaron una columna en el imprescindible periódico Las Dominicales del Librepensamiento en su número del 10 de mayo de 1901.
El periódico recordaba que naciendo en el seno de la burguesía, Mink, abandonó esa vida cómoda para preocuparse por los “sufrimientos y ansias populares”, es decir, para desarrollar un compromiso social. Mink era una mujer pequeña, pero con la energía de un “coloso”. El artículo se explayaba en insistir en el intenso compromiso de Paule Mink, además de valorar otras cualidades como su oratoria y su delicadeza.
Los librepensadores españoles valoraban mucho su presencia justo cuando Cánovas impidió que siguiera celebrándose el Congreso Internacional de Librepensamiento en Madrid en 1892, asunto que hemos estudiado en otro trabajo.
El resto del artículo reseñaba las exequias en París, y terminaba con su particular homenaje a Mink, como ejemplo para las mujeres españolas.
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