El templo masónico como símbolo
Pues sí, el propio templo másonico donde las logias desarrollan sus tenidas también es un símbolo. Veamos lo que nos dicen las fuentes, al respecto:
«Todas las Logias deben tener un local especial, llamado cuarto de reflexion, ó sea una cámara preparatoria, donde son introducidos los candidatos que pretenden ingresar en la Francmasonería, á fin de prepararlos convenientemente antes de proceder á la ceremonia de su iniciación. En este local, pintado de negro, ó á poder ser, figurando una gruta sepulcral ó una catacumba, rodeado de los símbolos de la destrucción y de la muerte, se coloca un taburete y una mesa cubierta con un tapete blanco, sobre la cual hay una calavera, algunos mendrugos de pan, un plato con ceniza, una clepsidra, un gallo, un puñal ó un cuchillo con la hoja rota y mohosa, un tintero, plumas y algunas hojas de papel para escribir. El recinto se halla alumbrado por la débil luz que despide una lámpara sepulcral; en uno de los ángulos se ve un ataúd junto á una fosa abierta, ó un hipogeo abierto también entina de las paredes, dejando ver un cadáver amortajado».
Fuente: Diccionario Enciclopédico de la Masonería. Lorenzo Frau i Abrines y Rossend Arús, La Habana, 1883.
Artículos relacionados
- Las misiones específicas de la masonería española a fines del XIX
- Las diferencias de apreciación del arte entre la masonería y el catolicismo para un integrista
- La polémica por las relaciones entre la masonería española y portuguesa en el XIX
- Sobre el secreto masónico desde la masonería albaceteña del XIX
- La masonería y la conciliación entre jerarquía e igualdad