Sobre la cooperativa de pan de Écija en los años veinte
La Casa del Pueblo de Écija tenía instalada una panadería en un local que no era de su propiedad. Pero la magnitud de la producción, que era de 18 quintales de harina por día, había obligado a adquirir en propiedad un local específico.
Al parecer, en relación con la cooperativa de pan los obreros panaderos se habían dado cuenta de la necesidad que había de hermanar la acción cooperativa con la sindical. En consecuencia, en la junta general de la Sociedad obrera de estos trabajadores que se había celebrado a mediados del mes de mayo de 1929, se acordó que cada asociado abonase un donativo de cuatro pesetas a favor de la cooperativa. Desde las páginas de El Socialista se planteaba que este ejemplo debía ser secundado por los demás obreros y que también debían darse cuenta del valor que para el vecindario tenía la acción cooperativa puesto que influía en el precio del pan y en la calidad del mismo, dos cuestiones que beneficiaban a todos. Por eso, el corresponsal del periódico realizaba un llamamiento para que los trabajadores aportasen medios para que la cooperativa prosperase.
Hemos trabajado con el número del 22 de mayo de 1929 de El Socialista.