El Equivalente de Valencia

Historia

A raíz del establecimiento de los Decretos de Nueva Planta en los territorios de la Corona de Aragón y el proceso de centralización política y administrativa emprendido por los Borbones a comienzos del siglo XVIII, la fiscalidad no podía permanecer ajena a este momento decisivo sobre el cambio de la estructura de la Monarquía española. Los reinos y territorios de dicha Corona debían comenzar a contribuir a la Hacienda real. Por eso se impusieron contribuciones en todos ellos.

 

En este trabajo nos acercamos al caso valenciano a través de lo que se denominó el Equivalente. El mismo se estableció a finales de marzo de 1715. El sistema empleado para que Valencia contribuyera era el habitual en la hacienda del Antiguo Régimen, es decir, se establecía un monto total para luego proceder al repartimiento. El monto fue de 15.900.ooo reales, aunque en 1717 se rebajó a 7.700.000 reales. Se dispuso que los intendentes del ejército y de provincia se encargaran de la recaudación de la renta del Equivalente. Para ello había que realizar padrones de vecinos y censos de la riqueza de cada localidad. Eso permitiría luego establecer el mencionado repartimiento, es decir, proceder al reparto de lo que tenía que pagar cada pueblo.

Pero también hubo otros métodos, como en la propia ciudad de Valencia, porque en 1728 allí se estableció una contribución del 8% de todo lo que entrase por las puertas de la ciudad y que fuera consumido, así como del 7% de los géneros ultramarinos, y de real y medio por cada libra de seda. Las cantidades cobradas iban a pagar el Equivalente.

El mismo fue derogado en 1813 y restablecido al año siguiente. Volvió a ser suprimido en 1817 y repuesto al final del Trienio Liberal. No sería abolido definitivamente hasta la época de las reformas fiscales liberales de la Década Moderada, en el año 1845