El inicio de la persecución nazi de la masonería
Antes de acceder al poder ya los nazis pusieron en su punto de mira a la masonería alemana. En esta pieza brevísima queremos exponer un hecho sobre el inicio de la persecución.
Antes de acceder al poder ya los nazis pusieron en su punto de mira a la masonería alemana. En esta pieza brevísima queremos exponer un hecho sobre el inicio de la persecución.
En Bélgica funcionaba la Sociedad Nacional de Casas Baratas, y que presidía en los inicios de los años veinte el socialista Emile Vinck, siempre muy preocupado por el municipalismo.
Rafael Urbano fue un socialista muy peculiar y al que nos hemos acercado en distintas ocasiones en relación con el fabianismo en España y la formación de los socialistas. Rafael Urbano García fue un madrileño, periodista y escritor, colaborador en Vida Socialista y Conciencia Obrera. Cuando El Socialista pasó a ser diario entró como redactor del mismo en 1913. Al año siguiente fue director de “Fabio”. Perteneció a la Escuela Nueva y al Ateneo madrileño. Trabajó en el Ministerio de Fomento y en La Opinión a comienzos de los años veinte. Por otro lado, Urbano es muy conocido como teósofo y ocultista, además de helenista y traductor. Entre sus obras nos interesa destacar Historia del socialismo, parte antigua, la conquista utópica (1903). Murió en 1924.
Antonio Fabra i Ribas, uno de los socialistas españoles que más supo sobre lo que estaba ocurriendo en el Reino Unido con el ascenso de los laboristas, pronunció una conferencia a finales de 1923 en Madrid sobre el programa de unos laboristas que al año siguiente llegarían por vez primera en la historia al poder.
En el análisis que realizó el socialista Antonio Ávalos Presa sobre la crisis económica en Guipúzcoa en enero de 1921, dedicó todo un capítulo a la cuestión de la vivienda.
Como es sabido, el canciller de Hierro estableció una legislación para perseguir a los socialdemócratas alemanes, a la vez, que intentaba poner en marcha leyes de contenido social, es decir, siguió una política de “palo y zanahoria” con el fin de frenar el pujante movimiento obrero alemán. En realidad, fracasó porque el socialismo no dejó de crecer y a los pocos años de la finalización de la represión terminó por convertirse en la primera fuerza política parlamentaria, porque nunca dejó de crecer.
La Federación Local de la Edificación de Madrid de la UGT planteó un paquete de quince medidas para afrontar la crisis de la vivienda y tres grandes medidas para financiarlas, y que habían sido aprobadas en su último Congreso. Nos encontramos en la primavera de 1923.
Con el fin de la dictadura comenzó a plantearse una necesaria renovación urbanística de Barcelona. El nuevo urbanismo comenzó en una fecha tan temprana como 1976 con el Plan General Metropolitano de Ordenación Urbana, elaborado por Joan Antoni Solans. El propósito era frenar la especulación urbanística que se había desatado en los años sesenta en tiempos de la administración de Porcioles, además de intentar rehabilitar la ciudad y reorganizarla morfológicamente. No se cumplió en su totalidad, pero es cierto que algunas actuaciones han marcado a la ciudad en el último cuarto del siglo XX y comienzos del XXI.
Las manos muertas constituían una de las variantes de las vinculaciones de la propiedad propias de la Edad Moderna, junto con los mayorazgos de la nobleza, base del poder socioeconómico de los estamentos privilegiados.
Luis Bello (1875-1932) fue todo un personaje, entre la prensa y la pedagogía. A primeros de noviembre hará años que falleció, y por ese motivo queremos rendirle un modesto homenaje con unas líneas sobre su vida, pero, sobre todo, incluyendo la reseña biográfica que le dedicó Cruz Salido, fundamental periodista y socialista en tiempos de la República, en la hora de la muerte de nuestro protagonista, y que se publicó en El Obrero Gráfico en su número de diciembre de 1935.
En un tiempo de fuertes tensiones como fue el de los años treinta un masón (L.M.R.) nos ha dejado toda una invitación al optimismo en las páginas del Boletín Oficial y Revista Masónica del Supremo Consejo del Grado 33 para España y sus dependencias (junio de 1934).
El Progreso fue un periódico barcelonés que nació en 1906 y de tendencia republicana radical.
Ante la grave situación del empleo en Ayamonte una comisión de “fuerzas vivas” de la localidad, presidida por el alcalde socialista José Mentre, y acompañada también por los diputados por Huelva, Terrero y Amós Sabrás, un viejo conocido de los lectores de este medio, visitaron al ministro Indalecio Prieto en el verano de 1933 para exponerle la angustiosa realidad por la que atravesaba Ayamonte y sus trabajadores.
En la revista La Ilustración Popular, en su número del 10 de agosto de 1897 encontramos una breve pero sugerente valoración de uno de los socialistas utópicos más destacados de la Historia, Fourier. Queremos compartirlas en la sección.
Ablución es lavar, limpiar, acciones asociadas a las religiones y los misterios de la Antigüedad. Tiene que ver, como parece obvio, con el agua y con su efecto purificador en toda iniciación que supone un bautismo, o entrar a rezar en la mezquita o en las iniciaciones de esos misterios.
Hace un tiempo publicamos una pieza sobre qué había que hacer para cargarse un sindicato como un ejercicio dentro del movimiento obrero para llamar la atención de lo que, en realidad, no había que hacer nunca para no terminar con la existencia de una sociedad obrera.
En las logias de adopción el templo se dividía en cuatro climas o regiones: Asia, Europa, América y África.
A la altura de 1928 los trabajadores mineros contaban con una Internacional obrera específica. La mayoría eran trabajadores de las minas de carbón, aunque en algunos países se habían incorporado los del hierro y de otros metales. Agrupaba a mineros de 17 países, incluida España, aunque no a portugueses y de países de la América latina.
La Internacional trabaja por las mejoras salariales, la reducción de la jornada laboral, las garantías sobre los accidentes y contra las enfermedades, cuestiones especialmente importantes habida cuenta de la peligrosidad del trabajo minero. Pero también su principal reivindicación en ese momento pasaba por la nacionalización de las minas. La Internacional consideraba que las minas eran uno de los sectores productivos donde parecía más evidente que pasaran al dominio colectivo. La justificación de esta demanda se basaba en el hecho de que las riquezas del subsuelo no habían sido creadas por nadie ni eran fruto del trabajo humano y, en consecuencia, debían ser explotadas en beneficio de todos. Era ésta una reivindicación de equidad social. Y por eso había que ser fuertes, numerosos. Por eso mismo, la Internacional trabajaba para abarcar a más trabajadores mineros en el mundo. En mayo de 1928 la Internacional iba a desarrollar un Congreso en la localidad francesa de Nimes con un apretado orden del día: el problema carbonero, organización internacional de la producción, duración del trabajo, ratificación del Convenio de Washington, vacaciones obreras, nacionalización de las minas, protección de los mineros, retiro de los mineros, seguros sociales, organización internacional de los mineros y la lucha contra la guerra.
Un personaje clave de esta Internacional fue el belga Aquiles Delattre, nacido en 1879 y que de joven fue minero. La Federación Nacional de mineros belgas le nombró su secretario, para ser después secretario de la Federación Internacional de mineros, con sede en Bruselas.
Hemos consultado para este artículo el número del primero de mayo de 1928 de El Socialista.
El 30 de junio de 1887 se dio la Ley de Asociaciones, la primera disposición, al calor del Gobierno liberal de Sagasta, que regulaba el derecho de asociación, reconocido en el artículo 13 de la Constitución de 1876. Fue una disposición muy importante en la Historia de los derechos en España, y en esta pieza breve queremos recoger el aviso que la masonería española hizo a las logias sobre su situación legal.
En el Congreso de Nancy de la SFIO de 1929 se trató de la relación del laicismo y el anticlericalismo con el socialismo. Vamos a repasar lo que allí se resolvió.
Siempre nos fascinan los materiales históricos y también en masonería, porque nos inspiran en nuestro trabajo y porque al compartirlos buscamos también ser útiles, invitar a la reflexión.
Ya llevamos mucho tiempo considerando que es un tópico afirmar que la Historia sirve para entender el presente y que, en realidad, solamente debe dedicarse exclusivamente al estudio del pasado para entenderlo. Pero conviene tener presente que la Historia sí posee un valor inmenso pero más que para entender nuestro presente, para ofrecernos materiales que nos motiven a la reflexión sobre lo que nos pasa, sobre lo que no nos gusta o creemos que debe cambiar pensando, por lo demás, en la construcción de proyectos de futuro alternativos o, cuando menos, para contar con sociedades mejores que las actuales.
Hemos encontrado una sugerente reflexión en el periódico Solidaridad Obrera de la CNT de Huelva sobre la unión entre los trabajadores carpinteros onubenses y los portugueses.
Estaríamos ante un ejercicio de solidaridad y que, en cierta medida, tiene mucho de actual, a pesar de que estaríamos hablando de 1930. Al parecer, existía un problema con la afiliación sindical entre los carpinteros de la ribera porque había muchos obreros que se negaban a la unión con los carpinteros portugueses trabajadores en Huelva porque argumentaban que les quitaban sus puestos de trabajo. Pero desde el periódico se afirmaba que había más obreros españoles en Portugal que portugueses en España y todos estaban unidos en la lucha en aquel país. El periódico anarcosindicalista quería hacer pedagogía sobre la solidaridad entre los trabajadores independientemente de su nacionalidad. Por eso, se aludía a los casos de las repúblicas sudamericanas, de Francia y de Estados Unidos. Si en aquellos países no se hubiera acogido con los brazos abiertos a los inmigrantes españoles su existencia no hubiera sido nada fácil. Se recordaba, además, que ningún trabajador emigraba si no era para buscar su sustento y el de su familia. Por todo ello había que superar las fronteras y no sembrar odios entre los trabajadores. Por eso, tanto españoles como portugueses debían pertenecer al sindicato para fortalecer la organización.
Nuestra fuente ha sido el número del 13 de septiembre de 1930 de Solidaridad Obrera.
Aportamos un comentario en esta pieza sobre un trabajo contra la pena capital que firmado por “Ilusión”, apareció en el número de septiembre de 1932 del Boletín Oficial y Revista Masónica del Supremo Consejo del Grado 33 para España y sus dependencias.